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La Coctelera

La relación profesional en Trabajo Social Microsocial

"La principal técnica del trabajador social es su manera de ser" (Matildhe de Ranquet)

La relación que se establece con el sujeto es el principal instrumento en la intervención con individuos y familias. La herramienta de trabajo más importante del trabajador social es... ¡ él mismo ! Esto supone la necesidad de contar con una personalidad muy equilibrada y ajustada para enfrentar situaciones diversas:

- Ser comprensivo, aunque no compartamos las posturas, experiencias, formas de vida del otro...

- Mantener la suficiente distancia profesional, evitar la excesiva identificación con el cliente.

- Saber dejar los problemas personales al margen

- Ser objetivo e imparcial cuando se encuentra trabajando con varias personas a la vez

- Tener un conocimiento suficiente sobre uno mismo y un grado suficiente de madurez.

El trabajador social deberá entrenar aspectos como el autoconocimiento para lograr un "uso consciente de sí mismo".  Debe entender su trabajo en el marco de las relaciones complementarias, no simétricas (que serían aquellas en las que se genera plena igualdad) con sus usuarios. Si habláramos de una relación simétrica, no podría haber ayuda, encaje o complementariedad de los roles.

El trabajador social es responsable solo de su propio trabajo, pero nunca de la conducta de los usuarios/ clientes, puesto que media ante esto el principio de autodeterminación. Los clientes ven en el trabajador social cierta dosis de autoridad y es importante que el trabajador social reconozca esa autoridad. En algunas situaciones la autoridad tiene forma de control social y el principio de autodeterminación se encuentra restringido como es el caso de los servicios de protección de menores, libertad condicional, etc. (Johnson).

En cualquier caso existen unos principios básicos para la relación profesional cliente:

- Individualización, expresión de los sentimientos; participación emocional; aceptación; actitud exenta de juicios; autodeterminación; secreto profesional.

La problemática del menor en la familia

Los problemas a analizar en referencia a los menores son dos: las situaciones de maltrato y abandono por un lado; y la situación de los menores en los procesos de divorcio, separación.

A) EL MALTRATO EN LOS MENORES.

En principio podemos entender el maltrato de dos maneras: como expresión del estrés provocado por causas externas a la familia (por ejemplo, migraciones, inestabilidad laboral, etc.) o bien como expresión de una situación perturbadora de las personas que impide el desarrollo de relaciones sanas.

Los tipos de maltrato son muchos y podemos establecer la siguiente clasificación:

- Maltrato físico: Puede ser por acción (provocando lesiones) o por omisión (negligencia física como la no satisfacción de necesidades fisiológicas básicas).

- Maltrato emocional: Puede ser por acción (insultando, por ejemplo) o por omisión (negligencia emocional: no atendiendo al menor , ser indiferente, etc...).

- Abuso sexual: Por contacto directo o bien por sin contacto (exhibicionismo, etc.) e incluso por omisión (consentimiento pasivo, etc...)

- Maltrato institucional: Desde los centros e instituciones del menor (guarderías, colegios...) cuando no se atiendan los derechos básicos de éstos.

- Otros: situaciones de corrupción de menores; renuncia de la tutela; abandono; explotación laboral; explotación sexual; incumplimiento de obligaciones parentales...

Existen factores de riesgo del maltrato (todas aquellas situaciones que incrementan la posibilidad de perjudicar el desarrollo del menor) y se pueden generar tres situaciones posibles ante estos factores de riesgo, según cada caso:

- La familia puede estar protegida adecuadamente por los recursos comunitarios a su alcance

- La familia o el menor necesitan  de la atención desde los servicios especializados.

- El menor debe ser separado de la familia.

Los factores de riesgo se pueden estar generando en distintos niveles ecológicos:

- Ontogenético: a lo largo de la historia de la vida de alguno de los padres  (situaciones de maltrato, ignorancia en el cuidado...) o del menor

- Microsocial: referidos a las relaciones familiares del menor (peleas, etc.)

- Exosistema: Referidos a problemas del entorno como desempleo, falta de recursos, aislamiento...

- Macrosistema: sociedades en crisis económica,. movilidad social, problemas bélicos...

¿Cómo actuar desde el Trabajo Social?

- Investigar, informarse a través de los padres y adultos vinculados al menor, por separado.

- Informar de sus deberes a todos los implicados

- Contrastar versiones sin culpabilizar

- Contrastar versión con los niños.

Destacar finalmente la obligación de denunciar situaciones de maltrato en caso de ser detectadas.

B) EL MENOR EN LOS PROCESOS DE DIVORCIO, SEPARACIÓN...

Hay que saber que el menor vive de forma muy diferente estos procesos que los adultos. En la vida del niño se van a producir una serie de cambios importantes en su medio ambiente, las interacciones con sus padres, etc. Las reacciones que pueden aparecer varían con la edad, caracter, etc. Pero pueden ser: desde la agresividad, hasta la manifestación de miedos (miedo a no ser queridos, a ser abandonados...), actuar como bebés (ante la sobreprotección o el trato preferencial de la madre o del padre...); la culpabilización de lo ocurrido y el conflicto de lealtades (distinción de bandos y pérdida del sentido de lealtad al "aliarse" a uno de los bandos).

Factores de riesgo: multicausalidad de la problemática familiar.


Situaciones de necesidad, conflicto o dificultad pueden ser estimuladas por diversos factores o situaciones de riesgo que se dividen en :

- Factores individuales: Escaso coeficiente intelectual, discapacidades (físicas, psíquicas...), baja madurez emocional, trastornos como el alcoholismo o adicciones; conductas antisociales, etc.

- Factores familiares: Estructuras familiares muy grandes o modelos de funcionamiento muy rígidos o muy permisivos; situaciones familiares de desventaja social (madre soltera, etc...)

- Factores socioculturales: Bajo nivel educativo de los miembros; empleo precario; bajos ingresos y escaso apoyo social.

- Factores ambientales: Problema de vivienda (sin techo, hacinamiento, infravivienda...); problemas con el medio (enfrentamientos violentos; escasas zonas ecológicas o de recreo; escasa accesibilidad a infraestructura básica...).

La existencia de estos problemas no quiere decir que necesariamente tenga que existir algún conflicto familiar, simplemente alerta de la posibilidad elevada de que este hecho se produzca en un futuro para que se tomen medidas (fomento de factores de protección). Por otro lado, estos factores se interrelacionan y se encadenan, provocando muchas veces el efecto circular de la pobreza.

CONCEPTO DE FAMILIA MULTIPROBLEMÁTICA EN TRABAJO SOCIAL

Se trata de un concepto complejo, no solo implica la existencia de "muchos problemas" en una familia. Todas las familias atraviesan por períodos críticos, pero este término alude a familias especiales que reúnen ciertas características que pasamos a describir:

- Presentan dos o más miembros con conductas desviadas, que son estables en el tiempo y especialmente graves como para requerir la ayuda desde los Servicios Sociales.

- Presentan carencia de cobertura de las necesidades afectivas de sus miembros.

- Se trata de familias con muy pocos límites claros establecidos, un alto grado de permeabilidad en el sistema.

- Existe una dependencia crónica de los Servicios Sociales.

- Pueden darse sociopatías (se pierde la noción de importancia de las normas sociales).


Podemos destacar algunas tipologías comunes que se dan en este tipo de familias:

- Figura del padre periférico: Un padre desvinculado económica y emocionalmente de su familia, del que sin embargo la madre sigue dependiendo en gran parte (defendiéndolo ante los trabajadores sociales incluso en situaciones de abuso y maltrato).

- Pareja inestable: A menudo se trata de jóvenes que tienen gran dependencia de su familia de origen; personas con adicciones donde es muy frecuente la figura de abuela ausente, ya que debe ejercer del rol de madre.

- Mujer sola: Se trata de mujeres que crían  solas a sus hijos y provienen de familias con modelos monoparentales.

- Familia petrificada: Se produce un bloqueo en el ciclo vital de la familia, causado porque las personas no reaccionan ante ciertos hechos incumpliendo sus roles.

- Familia no provisora: Si bien no existe una tendencia antisocial, hay problemas de funcionamiento derivados del estrés que suponen las cuestiones del dinero y la educación de los hijos.

- Familia antisocial: Familias donde hay problemas a la hora de relacionarse con el medio ya sea por incapacidad para entablar relaciones o por falta de comportamiento socializado.

El concepto dinámico de familia.

El concepto de familia es algo bastante difícil de conseguir de manera unívoca, pues ha sido explicado desde diversas áreas y disciplinas abordado con matices diferentes. Por otra parte, los cambios por los que ha atravesado la familia en sus formas, ha generado la necesidad de actualizar dicho concepto.

Diremos, sin embargo, que desde la teoría sistémica la familia es entendida como el grupo natural que presenta unas pautas de interacción y funcionamiento, una estructura que determina los roles y las tareas de sus miembros. La familia presenta una naturaleza dual: por un lado, un contenido privado volcado a la satisfacción de las necesidades de sus miembros; por otro lado, un contenido público pues es a través de la socialización que se realiza en el seno familiar a través de la cual se aportan pautas de convivencia para la vida en sociedad y formas de entender la realidad social en que vivimos.

FAMILIA EN ESPAÑA: CAMBIOS RECIENTES

El concepto de familia no es pues inamovible, sino que la familia es muy sensible a los cambios que se producen desde diversas esferas, así:

- Cambios demográficos: A partir de los años 60 y 70, se produce una movilidad social en la población, con el consiguiente abandono de la ruralización de la vida. Se produce un descenso de la natalidad y aumento de la esperanza de vida, así como una caída de las tasas de mortalidad. Todo esto aceleró el proceso de envejecimiento en España.

- Cambios jurídicos: Desde la promulgación de la Constitución Española de 1978 se producen nuevos conceptos jurídicos que afectan al ámbito familiar. La inclusión de la igualdad, fue generando cambios a un nivel ideológico. La aceptación del divorcio, la ley del aborto y la ley del matrimonio homosexual ha generado nuevos modelos de familia y también cambios en la mentalidad de la población.

- Cambios socioculturales: Muy importante ha sido el cambio en el papel de la mujer, que ha sido posible gracias a la democratización de la vida familiar (donde la afectividad tiene un papel más importante). Se modifica también la estructura familiar, que se reduce en número y aparecen nuevas formas de familia junto a nuevas formas de entender la realidad. Se pasa de una sociedad tradicional a conceptos de tolerancia y sociedad abierta.

FORMAS FAMILIARES

Según su composición y evolución podemos halar de familias:

- Nucleares: Son familias donde conviven los hijos con los padres, y es la familia más extendida actualmente.

- Extensas: En estas familias se convive con algún miembro de una generación anterior o con miembros de las familias de origen (tío, primos...)

- Monoparentales: En estas familias existe un solo padre/ madre. La mayoría son madres solteras.

- Compuestas: Son familias donde conviven miembros de un núcleo familiar anterior.

- Familias sin núcleo familiar: Son familias inestables, informales.

- Familia unipersonal: Resalta el hecho de que existen más de 1 millón de personas mayores viviendo solas.

FUNCIONES DE LA FAMILIA

Pese al avance de las tecnologías relacionadas a la reproducción asistida; la función de reproducción sigue siendo una función básica en el seno familiar. Pero también hay que resaltar la idea del "segundo nacimiento", que hace referencia a los procesos de sociabilización y socialización. El primero, alude a la toma de contacto con las primeras formas de ser sociable, en la medida en que el niño aprende la satisfacción de necesidades básicas fisiológicas y de comunicación. La socialización es más bien el proceso de interiorización de normas y pautas de conducta de cara a la sociedad y a la realidad externa.

Existen funciones únicas de la familia: la generación de estabilidad psíquica, equilibrio y maduración personal, aspectos que se desarrollan de forma plena dentro de este ámbito. También resaltamos la vinculación íntima, la asignación de valores, la preparación de los hijos de cara a la relación con los demás.

Existen funciones extrínsecas a la familia, como la ayuda a otras familias, la representación de los hijos en la sociedad, la colaboración con la calidad de vida de la sociedad, etc.

Comprendiendo al individuo como sistema integrado

Mucha utilidad para  nuestra disciplina tiene la Teoría Sistémica. El concepto de sistema aporta una concepción global del sujeto, ya que lo entiende como sistema integrado por diversos subsistemas (biológico, social, etc.) y también relacionado a su vez con subsistemas más amplios de la vida en sociedad (sistema laboral, educativo, familiar...).

Las características básicas de los sistemas son varias y han sido explicadas por diversos autores, pero podemos citar algunas como la estabilidad, homeostasis, totalidad, reciprocidad, diferenciación, equifinalidad y multifinidad.

En resumen, estas características vienen a explicar que los sistemas tienden a mantener su "statu quo", es decir, pretenden un cierto equilibrio, aunque también tienden al cambio (aunque pueda resultar paradójico) ya que el cambio y el equilibrio son procesos complementarios y no radicalmente opuestos. Por otro lado, los sistemas no son una mera suma de partes, sino que integran sus elementos y forman un todo diferenciado. La reciprocidad, garantiza la relación entre las partes de los sistemas, entendiendo que la modificación en una de ellas provoca un cambio en todas las demás y en el propio sistema (el ejemplo típico de la existencia de problemas a nivel familiar, que afecta a la vida laboral, social, etc...). La equifinalidad hace referencia a que un sistema puede alcanzar por varios caminos, el mismo estado final. La multifinidad se refiere a que circunstancias similares conducen a resultados distintos a los sistemas debido a que las partes interactúan de diferente forma.

EL SISTEMA INDIVIDUAL Y EL MEDIO AMBIENTE:

Por otro lado también son de gran utilidad las teorías ecológicas aplicadas a las ciencias sociales, las cuales enfatizan la importancia de los intercambios transaccionales entre los distintos sistemas y el medio social. La teoría Ecológica propone una intervención en la persona y su ambiente. De esta forma se resaltan conceptos como:

- Adaptación recíproca: Se da cuando el sujeto está inserto en un medio social que le proporciona beneficios para su desarrollo integral. Muchas veces existen factores que impiden el equilibrio en las relaciones transaccionales entre los sistemas, generándose el estrés. Éste no es más que la imposibilidad de adaptarse, existiendo ciertos acontecimientos que funcionan como estresores, a los que hay que anteponer formas de afrontamiento para resolver la situación. El cambio puede ser vivido como experiencia estresante, o bien como oportunidad de mejora y por tanto un desafío que permite el fortalecimiento de la propia autoestima.

- Concepto de ecosistema: Se entiende por ecosistema el medio social (familiar, laboral, educativo, sociocultural, comunitario). Todos estos ecosistemas están afectados por factores a nivel macrosocial (factores políticos, económicos, culturales, físicos...).

En la Teoría Ecológica, es de vital importancia valorar lo que el cliente puede hacer en la toma de decisiones, tener en cuenta su percepción de la realidad y lo que esta percepción supone para su desarrollo. El concepto de proceso de socialización como interiorización de las pautas, normas, etc. es también importante pues éste va a determinar en gran medida dicha percepción. Así, entendemos el proceso de socialización como proceso permanente a lo largo de toda la vida. Hay un proceso vertical (familia y educación) y horizontal (grupos de iguales). Así, también existen niveles de socialización:

- Socialización primaria: Es decisiva, pues en esta etapa (lo aporta fundamentalmente la familia) se da la interiorización del mundo.

- Socialización secundaria: Es aquella donde interiorizamos "submundos", es decir, elementos específicos, realidades parciales del todo.

- Socialización terciaria o resocialización: Algunos teóricos se debaten la idea de una posible socialización terciaria que se produce en determinados grupos sociales como los inmigrantes o las bandas de delincuencia juvenil, donde se abandona la socialización anterior y se interiorizan nuevas normas, pautas de conducta, etc.

Finalmente, desde la teoría Ecológica hay que valorar también que muchos de los problemas en los sistemas se explican por las patologías de roles. Los roles están relacionados con las expectativas que se tienen de la conducta de los sujetos en función de su posición o estatus. Muchas veces, se produce una transmisión intergeneracional de pautas de conducta, a través de las cuales asumimos determinados roles y conductas asociadas a ellos. Se produce una patología de rol cuando dicho rol presenta:

- Ambigüedad (no está claro cuáles son las tareas del rol).

- Incompatibilidad (se desempeñan roles que no son compatibles entre sí).

- Conflicto de roles (el desempeño de un rol entra en conflicto con características personales del individuo)

- Sobrecarga o infracarga de roles (se desempeñan demasiados o muy pocos roles).

Intervención según el estado del problema

Sigamos el recorrido por el concepto de intervención en Trabajo Social !

Habíamos descrito qué es la intervención directa e indirecta a un nivel microsocial. Pero ahora iremos más allá explicando que existen también niveles de atención del problema según el estado en que éste se encuentre, de forma que deberemos "atajar" un problema dependiendo de su grado de evolución. Así, tendremos:

 

- Una intervención a nivel primario: Es el nivel donde se pretende prevenir la aparición del problema, ya que éste todavía no ha aparecido. Se consigue gracias al control de los factores de riesgo y la potenciación de los factores de protección. Los primeros son aquellos elementos que pueden estar dañando el desarrollo del sujeto y que favorecen la aparición del problema. Los segundos, son aquellos elementos que si están presentes pueden favorecer el desarrollo del sujeto y evitar que aparezca el problema. Así, por ejemplo la satisfacción de necesidades básicas es un factor de protección contra la aparición de problemas sociales graves ya que reduce la vulnerabilidad social.


- Una intervención a nivel secundario: En este nivel se intenta afrontar el problema, darle una solución y un diagnóstico precoz. Este tipo de intervención es adecuada para situaciones donde ya se ha manifestado el problema pero éste no ha provocado aún graves daños en los sujetos de atención. Por este motivo recibe también el nombre de intervención clínica o terapéutica. Se trata de facilitar mecanismos de resolución de problemas, acercar las personas a los recursos y finalmente dotar de capacidad y habilidades de afrontamiento en los sujetos.

- Una intervención a nivel terciario: En este nivel se intenta paliar un problema que no solo ya se ha desarrollado, sino que produjo efectos secundarios avanzados. Por este motivo recibe el nombre de rehabilitación. Destaca la función de seguimiento, y se intenta fundamentalmente evitar un agravamiento del problema, requiriendo un trabajo más extenso a largo plazo.

Intervención a un nivel Microsocial: ¿Qué supone?

Bronfenbrenner definía que el sujeto era un sistema conformado a su vez por sistemas estructurados e interrelacionados en distintos niveles, que eran: Nivel microsocial, mesosistema, exosistema, macrosistema. Para entender la diferencia entre estos niveles se puede consultar el post anterior.

A continuación vamos a centrarnos en el nivel microsocial. Se trata de un nivel que abarca a individuos, familias y grupos pequeños. La principal característica en este tipo de intervención es la relación cara a cara con el sujeto a intervenir (a diferencia de intervenciones a nivel macrosocial, por ejemplo) que puede darse en dos formas:

1) Intervención DIRECTA: El sujeto está presente en la intervención. Se denomina también intervención clínica. Es por ejemplo la intervención que realizamos en el proceso de ayuda, mediante entrevistas.

¿Qué puede hacer un trabajador social desde una intervención directa? Capacitación y uso de recrusos disponibles tanto humanos como materiales; intervención en situaciones de crisis; apoyo profesional, asesoramiento y consejo; mediación; etc.


2) Intervención INDIRECTA: El sujeto no está presente en este momento de la intervención. Por ejemplo, la coordinación con cierto recurso externo que atañe al caso atendido o la consulta con fuentes de información; etc. De más no está decir que ambos tipos de intervención son complementarias y coexistentes en un mismo proceso de intervención.

¿Qué puede hacer un trabajador social desde una intervención indirecta? Las acciones tienen que ver con el logro de la efectividad y racionalidad de las intervenciones directas (de ahí su complementariedad), por ejemplo la estructuración del trabajo que se realizará (organización y documentación); trabajo con personas y organizaciones (coordinación, conexión con recursos) y trabajo con otros profesionales (trabajo en red).

Distintas perspectivas de intervención

Hemos definido la intervención en Trabajo Social como aquella acción clave en nuestra profesión, que está orientada hacia un cambio social. Ahora bien, la intervención adopta distintas perspectivas, diversas "formas" en función de su utilidad, que pueden ser:

- Intervención como respuesta a las necesidades: Las personas tenemos una serie de necesidades vitales que pueden explicarse con la pirámide de Maslow, y que van desde las necesidades más básicas (Necesidades Fisiológicas y necesidades de seguridad) hacia necesidades más complejas como necesidades sociales, de estima y autorrealización. A medida que vamos cumpliendo las necesidades más básicas, necesitamos el cumplimiento de las demás. En este sentido, la intervención no debería entenderse como una mera provisión de recursos (especialmente económicos) sino entendiendo el concepto de necesidad de forma amplia, vinculado al concepto de calidad de vida y desarrollo humano, concepto de ciudadanía (que implica el acceso a derechos sociales), etc.

- Intervención como proceso de resolución de problemas: La intervención puede ir orientada a la construcción de un proceso ordenado en fases, de comprensión y apoyo que tienda a la resolución de diversos problemas. Este proceso estará siempre apoyado en conocimientos teóricos multidisciplinares del profesional, en valores profesionales (confidencialidad, respeto, etc.) así como valores personales ya que hay que entender que la personalidad del profesional es ya una herramienta de trabajo de por sí.

- Intervención como participación en las relaciones transaccionales entre los distintos sistemas: Bronfenbrener entiende al sujeto como un sistema formado por sistemas estructurados que se interrelacionan entre sí y entre los cuales pueden existir fuentes de conflictos. Los niveles en los que se estructuran estos sistemas son:

* Nivel Microsocial: Comprende un nivel individual, familiar y de pequeños grupos.

* Mesosistema: Son las relaciones que se dan entre los anteriores, la interacción entre los microsistemas o redes sociales.

* Exosistema: Son todos aquellos elementos del entorno que afectan al sujeto aunque éste no esté presente como pueden ser las organizaciones sociales y la comunidad.

* Nivel macrosocial: Comprende todas las estructuras sociales, económicas, culturales que conforman al sujeto en su grupo poblacional.